domingo, 18 de octubre de 2009

¿Infanticidio o Aborto Retrospectivo? Jasón y Medea; Tereo, Procne y Tereo, y Romina Tejerina.



Conflicto de maternidad y maternidad en conflicto en los dos relatos antiguos de mujeres que matan a sus hijos para vengarse de sus varones. ¿Romina Tejerina: infanticidio o aborto a destiempo? ¿De dónde surge el arquetipo de Medea como “mala madre filicida”? La historia que no nos contaron: Tántalo y Lycaón, padres filicidas. Como se construye el “instinto maternal”.
Resumen:
Una de las tantas maneras que tenemos de entender el mito es como un sistema de acercamiento a la realidad, es decir, como un modelo que sirve para explicar situaciones tanto psicológicas como sociales. Lecturas literarias se conjugan entonces fácilmente con lecturas psicoanalíticas, en las que el amor, la pasión, el deseo y la transgresión trazan la imagen de un ser muchas veces amenazado en convertirse repentinamente en extranjero para sí mismo. A través de ciertos personajes míticos de la tragedia griega, y luego principalmente de la poesía latina, vemos cómo la violencia femenina aparece como una constante. La mujer furiosa es, en efecto, un arquetipo de la mitología, cuyo exponente más emblemático es, sin duda, Medea. Esta figura fascina por su desmesura e inquieta por sus prácticas de magia, pero ante todo la recordamos con horror por el asesinato de sus propios hijos, porque este acto parece ser el peor de los crímenes que pueda cometer una madre. Medea se ubica en los márgenes de lo aceptable ya que conjuga lo femenino y lo inhumano, el amor y la muerte.
A lo largo de esta charla reflexionaremos sobre algunas cuestiones que propone este mito relacionadas con la interacción social y familiar, y lo leeremos a partir de diversas herramientas (literarias, psicológicas, antropológicas) que nos permitan mostrar la plasticidad y la riqueza inagotable del relato mitológico.







Quería empezar con una frase de Ortega y Gasset citada por Gastón Bachellard en la intro al libro de Paul Diel “El simbolismo en la mitología Grecolatina”.
“El hombre no e suna cosa sino un drama, un acto… Su vida es un gerundio, no un participio, es un faciendum no un factum. El hombre no tiene naturaleza, tiene historia”
Este tema suele ser siempre asociado a la figura de Medea, quien es vista como la madre filicida por excelencia, despojándola de todo su bagaje histórico y del apropiado análisis de las relaciones familiares en la antigua Grecia. Pero, por otro lado, nuestro objetivo de hoy es plantear este acto de filicidio como aborto retrospectivo lo que de por si es una tesis arriesgada. Además de explorar estos caminos antiguos, quería recomendar la lectura de un cuento de Abelardo Castillo, autor argentino vivo, llamado Patrón, en su libro Cuentos Crueles. (Contar el cuento).

El libro Metamorfosis de Ovidio: 15 libros en aproximadamente 12.000 versos, una serie de transformaciones mitológicas legendarias en 231 relatos que se extienden cronológicamente desde los orígenes del mundo hasta los tiempos del emperador Augusto (siglos I antes y después de Cristo).
Los temas principales de las historias mitológicas son la pasión y el deseo en sus manifestaciones lícitas e ilícitas; tema predilecto de Ovidio ya en sus primeros textos . Ovidio nació en Sulmona, actual provincia de Abruzzo, Italia el 20 de marzo del año 43 a.C y se unió al círculo literario de Corvinus Messalla, un gran mecenas de la época que al parecer subvencionó el talento artístico de este poeta. Allí entabló relaciones con los mayores poetas de Roma, como Galo, Propercio, Horacio, Tibulo. Conocemos la existencia de una tragedia llamada Medea, hoy perdida.
Por una serie de rasgos unificadores, se suele hablar del ‘siglo de Augusto’ para designar el período que se extiende desde la muerte de Julio César, el 15 de marzo del 44 a. C., hasta la de Augusto, el 14 d. C. Ovidio es el último de los grandes poetas del período augustal y su labor literaria se ubica ya, como vimos, fuera del sangriento período de las guerras civiles. Cuando ingresó en la escena cultural del momento el espectro de la violencia precedente se había borrado hacía tiempo, la paz había sido reestablecida y nuevas aspiraciones invadían a la sociedad romana. Entre éstas, mencionemos la de una vida menos rígida desde el punto de vista moral y la de un refinamiento que se había introducido en Roma después de las distintas conquistas en el este.
En definitiva, Ovidio sistematiza el caudal de mitos que circulaba en la sociedad romana de la época y de este modo se convierte en la fuente principal de nuestros conocimientos actuales sobre la mitología grecolatina. Su praxis poética supera el mero catálogo y transforma a los relatos en verdaderos textos abiertos e inagotables por su riqueza.
En este sentido, más que hablar de género cuando nos referimos a Metamorfosis, nos parece adecuado hablar de multiplicidad de géneros y de hibridez, ya que se trata de explorar de qué manera el poeta conjuga con su talento poético los elementos codificados en los géneros literarios conocidos en su época para construir así una suerte de prisma capaz de reflejar realidades múltiples y cambiantes.
La actitud de Ovidio hacia la violencia contra las mujeres suele se paradójica pero siempre interesada en el tema y sus consecuencias, como en el caso de Eurípides. Hay una fascinación en la conducta de la mujer estereotipada, o mejor dicho en la manera estereotipada que el varón antiguo solo puede codificar y decodificar las posibles conductas de la mujer. La lectura que Ovidio hace de estos hechos es esencialista y no permite escapatoria porque forma parte del corazón humano ( v 472) pro superi, quantum mortalia pectore noctis habent (Dioses, cuán ciega es la noche del corazón humano).
El relato literario de las mujeres y su rol en la antigüedad alimenta el concepto de las mujeres como seres “difíciles” o “intratables”. Que mujer no ha dicho aunque sea una vez en la vida “Es que las minas somos terribles”… en estos relatos míticos vemos como están representadas las madres, en su relación mas extrema. Sus acciones extremas extraídas de su análisis histórico necesario y de su contexto mitológico solo deja la exteriorización de acciones horrendas que permiten juicios de valor más que estudios sesudos.
Por otra parte, es importante ver el mito de Medea a la luz de otra serie mitológica. Principalmente de su correlato recrudecido, Procne, Filomela y Tereo, claro ejemplo de violencia familiar. Volveremos sobre estas mujeres cuando trabajemos violación. Procne y Filomela son hijas del rey Pandion de Atenas. Tereo , rey de Tracia, se casa con Procne, porque su padre se la entrega tras ayudarlo en la guerra. Se ve aquí la mujer como un bien mueble tal como dice Levi- Strauss. EL matrimonio es el medio por el cual se civiliza a la mujer, que es considerada en el mundo antiguo como carente de sofrosyne. Su sofrosyne es la obediencia. En el caso de Procne, el problema comienza desde la lógica xenófoba del mundo antiguo, que ella es casada con un varón de Tracia, es decir el limite asiático de Grecia, y por ende lo bárbaro. Procne pide al cabo de un tiempo que Filomela la visite, a lo cual Tereo va a buscarla. Al verla, es arrebatado por las pasiones más bajas, y tras engañarla, la viola y le corta la lengua para que no cuente nada, en una escena de violencia sin precedentes en la literatura antigua, mas no en la realidad antigua. Generaciones de romanos estaban entrenadas en los espectáculos sádicos de los juegos de gladiadores. El gusto en ver infligir dolor es una de esas características desagradables de la civilización romana. Finalmente Filomela es encerrada en soledad, solo para ser visitada por su violador que sigue violándola. El poder de los varones sobre el cuerpo de las mujeres toma la forma de la violación, la degradación física y el silenciamiento y emerge como el lado oscuro d la disposición de los cuerpos de las hijas como objetos de intercambio con otros varones por parte de los padres de las mismas. En su celda, Filomela teje un tapiz donde cuenta la historia de lo que le ha ocurrido y que logra llegar a manos de su hermana que descifra el código de su hermana. El poeta que ya a ha descripto en la trama de su literatura la violación con lujo de detalles, opta en este caso, cuando es la victima la que tiene que contar lo ocurrido, por el espacio textual del tejido (volveremos sobre el tejido la semana que viene cuando hablemos de Aracne), sólo puede acceder Progne al crimen innombrable en su representación simbólica. Procne libera a Filomela y juntas traman la venganza. Matan al hijo de la primera con Tereo, Itis, y se lo sirven de cena al padre, que se lo come sin darse cuenta. Procne le cuenta todo lo ocurrido y Tereo trata de matarlas, convirtiéndose los tres en aves, descenso simbólico de la escala natural, ejemplo típico de lo que ocurre en estos relatos, donde siempre se desciende de la escala natural, y puesta al mismo nivel de los crímenes de los tres, equiparación de los actos de Tereo y los de Filomela y Procne. Filomela y Progne son victimizadas hasta en su metamorfosis porque descienden al nivel del atacante.
Tereo es convertido en una abubilla, ave, que según dicen, es sumamente agresiva, y sólo Filomela, se convertirá en golondrina, pájaro mudo y Procne en ruiseñor, ave muy cara a los antiguos famosa por su canto en honor a la perdida de la voz de la joven mutilada y violada. La metamorfosis se supone una salvación, veremos en los casos de intento de violación como la victima muchas veces para ser “salvada” es convertida en algún animal o planta u objeto.
El castigo que las hermanas encuentran es de carácter ejemplificador y devastador para Tereo que es contaminado, pero que a su vez no tendrá prole, puesto que el la ha devorado, que le rinda los honores funerarios debidos. Destacar importancia de los hijos, para las exequias y los ritos familiares, Antígona. Por otra parte, la venganza, ley absolutamente lícita en la antigüedad, destaca los vínculos entre la familia paterna a la cual la mujer nunca deja de pertenecer del todo y la solidaridad por su hermana que es mayor que todo, incluso que el hijo, que en la práctica concreta no pertenece a la madre nunca en el mundo antiguo. De acuerdo a la mentalidad patriarcal de la antigüedad, lo que las hermanas destacan con su venganza es el hecho de que Tereo ha violado la confianza, el crédito (fides), del padre de ambas, Pandion. Al matar a Itis, simbólicamente ellas quedan desligadas de todo lo que tenga que ver con el mundo de Tereo. A la violación de los lazos entre marido y mujer y entre hermanas se responde con la violación de los pactos entre madre e hijo y entre padre e hijo. Al incesto se responde con filicidio y canibalismo. Esta cuestión de la ruptura de los pactos también se ve en Medea, que no está celosa, como suele creerse sólo basándose en las acusaciones que Jasón le hace, sino que éste rompe los pactos y las promesas que había entablando no al traer a otra mujer al lecho, sino al ponerla en el lugar privilegiado que tenía Medea. Si la mujer daba a luz hijos no había justificación para casarse nuevamente con otra mujer, si los varones podrían tener otras mujeres. Más aun, puesto que su unión se realiza por fuera de la institución cívica y teniendo a las divinidades como testigos y avales, Jasón jura por los Olímpicos que sería eternamente esposo de Medea. Por muy horrible que sea la venganza a nuestros ojos, tiene a la justicia de su lado. En el sistema de valores que creó este mito el acto de la venganza estaba más allá de toda duda sobre su legitimidad. Tereo no reacciona teóricamente hablando como reacciona contra las hermanas por matar a su hijo, es decir, por el horror del niño muerto y devorado, sino por las implicancias patriarcales que tiene el acto de profanar la prole del varón. De hecho, los niños son muertos cotidianamente por sus padres en la antigüedad. De hecho, estos comportamientos que son vistos en la actualidad como no natural simplemente son no convencionales a nuestra norma.

En cuanto a Medea que se representó en el año 431 a c obteniendo el tercer puesto en la competencias trágicas. El nombre de Medea no aparece documentado hasta la Teogonía de Hesíodo. Se supone que Medea fue la segunda obra de su carrera. Quería empezar el análisis con una cita de Diógenes de Laercio en Vidas de Filósofos (1.33) cuenta que Tales de Mileto agradeció a la fortuna por las siguientes razones:
En primer lugar por haber nacido humano y no animal, después por haber nacido varón y no mujer, en tercer lugar por haber nacido griego y no bárbaro.
Medea condensa todo lo opuesto al ideal griego planteado en esta frase de Tales: mujer, animal y bárbaro. Lo que ella encarna termina por romper el orden natural de parentesco y el ideal patriarcal del griego que encarna Jasón.
Los hijos varones son el único eslabón capaz de vincular al varón con la inmortalidad. Jasón necesita a sus hijos. Con su asesinato, Medea pone fina la estirpe de Jasón, también ella se asegura así que Jasón nunca volverá a casarse y a procrear legítimamente con una griega puesto quien entregaría a su hija y así establecería una alianza con alguien maldito que ha caído en tantas desgracias. Así se revela que lo que Medea no liquida simplemente a sus hijos porque Jasón se casa con otra mujer. Matando a sus hijos Medea destruye el ámbito doméstico que le es propio como mujer y lo sustituye por un espacio impreciso donde no puede ser asida, recordemos su huida por los aires. Medea se niega así a la teoría antigua embriológica donde la mujer es un receptáculo que acoge provisoriamente la semilla del varón que es el único y verdadero engendrador. El filicidio en Medea abre el juego sobre la maternidad antigua y su aceptación por parte de la mujer voluntariamente. Resistirse a asumir el papel de pura reproductoras del linaje e sus esposos como respuesta a la severidad con la que Atenas, por ejemplo, excluyo a las madres del ámbito del erotismo. De hecho, el orador Demóstenes tiene una famosa frase que dice “Tenemos prostitutas para nuestro placer, concubina para servirnos y esposas para nuestra descendencia”. No por nada se considera que las Tragedia griega ateniense que es la que origina este desenlace para este mito fueron lecturas dramatizadas de la democracia patriarcal ateniense a través de un discurso cívico de acciones dramáticas, convenciones y signos. Más aun, Medea comete sus crímenes intencionalmente, desafía la noción misma de moralidad como respuesta a la opresión y la humillación sufrida aunque al hacerlo pierda su iniciativa de discurso. Objetivamente hablando, la violencia desatada de Medea no es peor que la e otros héroes épicos, recordemos que el hijo de Héctor Astianancte en muchas representaciones el mito e Troya y tras la caída de la ciudad es utilizado como bat de baseball para matar a su propio abuelo Príamo.
Medea se debate por lo menos 4 veces entre matar a sus hijos o no, finalmente triunfa el convencimiento de que si Jasón se casa con otra mujer y esta le da hijos entonces sus hijos están ya muertos de antemano por la mano del propio padre que les ha quitado con esa unión el lugar privilegiado y solo los convirtió en los hijos bastardos con una asesina bárbara. El público ateniense sabía perfectamente bien la ley que Pericles sancionó en el año 451 (20 años antes de la tragedia) donde se suprimió la ciudadanía a los hijos de mujeres extranjeras. Teniendo estas ideas en mente, no es ocioso pensar por que Euripides modifica la tradición más antigua del mito donde son los habitantes de Corinto los que matan a Medea como venganza por matar ésta a Creonte y a su hija Glauce. La cuestión del asesinato se los hijos por la propia madre se volvió central en la antigüedad cuando comenzaron a llegar a Atenas todo tipo de extranjeros motivados por su bonanza económica y luego del dictado de la ley, además del relegamiento de la madre como simple cuenco donde albergar la semilla del padre, ni siquiera al rol de cuidado y posesión de los hijos. En este sentido, los romanos a diferencia de los griegos atenienses confiaron en la mujer para el cuidado de los hijos.
Como dijimos Ovidio le dedica una tragedia a este personaje que esta perdida. Ovidio, a diferencia de Euripides y especialmente de las versiones modernas del mito, cuando hace su lectura del mito que se traslada a escritura entres textos (la tragedia perdida, Heroidas y metamorfosis) siempre hace hincapié en el tema de la traición a la patria como máximo crimen de Medea (Recordar por que), el abandono de su tierra natal, la desobediencia a la ley paterna, la perdida de su virginidad en manos de un enemigo extranjero. Medea es un ejemplo de amoralidad para la mujer, pero no una asesina de niños. Por otra parte, plantea como en Procne y Filomela el tema de la traición a la mujer y lo que ocurre al hacerlo.
En Metamorfosis el relato cuenta las vicisitudes del personaje y sus aventuras con Jasón. En la carta hay reproches lisa y llanamente a Jasón mientras que en monologo de Met de os versos 10-70 hay pares opositivos entre culpa y amor , razón y pasión etc.
En cuanto a Séneca y su tragedia encontramos dos diferencias fundamentales con respecto a la de Euripides, primero suprime la visita del rey Egeo a Corinto y desarrolla en su lugar la escena de los encantamientos mágicos, cargando las tintas este aspecto de Medea como hechicera. Y acentúa el afecto de Jasón con sus hijos, es decir la imagen del padre bueno que es victima de una loca delirante. A diferencia de la de Euripides Medea en Séneca es el ejemplo de las pasiones desatadas y la lucha filosófica del estoico entre razón y pasión.

Lycaon es un padre filicida aparece en la metamorfosis numero uno de Ovidio que narra la creación del mundo. Lycaon es un rey muy poco pío en su sentido antiguo, al igual que se padre. En las versiones más antiguas Lycaon es visitado por los dioses y él para comprobar si se trataba verdaderamente de los dioses, mata a uno de sus hijos pequeños, y lo sirve como cena a los dioses, a ver si detectan el crimen y el alimento. Los dioses ante el sacrilegio envían un tornado para destruir la culpa. El hijo es a veces reemplazado por un rehén. Lycaon es entonces transformado en lobo. En cuanto a Tántalo que suele ser uno de los hijos de Zeus, se supone que como Lycaon, inmolo a uno de sus hijos y lo sirvió de cena a los dioses que lo castigaron, a diferencia de Medea los dioses nunca la castigan. Otro Tántalo que es el servido en estofado por quien lo liquida Atreo por odio al padre del primero Tiestes y hermano de Atreo. Tiestes y Atreo habían matado a su medio hermano Crisipo y su padre Pélope los desterró y los maldijo. Atreo también se dice asesinó tres hijos de su hermano y los cocinó y sirvió de cena a Tiestes, al cual le mostró sus cabezas luego de comer.

1 comentario:

Ernesto Perez dijo...

Medea es un enigma de todos los tiempos que nos atraviesa. Me gusto mucho la nota. Medea es en tanto mujer-animal-diabolico aquella parte de lo femenino mas alla de la Ley y la estirpe atada a su hombre y dispuesta a ir hasta el final aun a costa de su maternidad.
Ernesto Perez
http://psicoanalisisclinicacontemporanea.blogspot.com/