martes, 23 de septiembre de 2008

Taller de Mitologia en San Telmo


Taller sobre (Homo)-sexualidades en el mundo antiguo.

Del mito a la construcción de la realidad



Coordinadora: Leonor Silvestri



Se trata de un curso de 6 clases para desmitificar la opinión vulgar sobre Grecia y Roma y la administración de sus sexualidades suele pendular entre una férrea disciplina prusiana hacia una eterna bacanal orgiástica donde los niños eran el plato principal, siempre confundiendo Grecia con Atenas y el Imperio Romano con Nerón. Nos proponemos deconstuir los mitos que rondan el imaginario de las sexualidades en diferentes momentos históricos de ambas culturas para hincar el diente en los debates actuales sobre las sexualidades y las expresiones de género contemporáneas como ser la bisexualidad, el matrimonio GLTB, y el abuso de infantil en la sociedad patriarcal.



Acerca de la Coordinadora:

Leonor Silvestri (1976) es poeta y especialista en literatura antigua, dicta talleres de mitología grecolatina desde 2003, año en el que abandonó la investigación académica para comenzar a dedicarse full-time al activismo de género y a la poesía. Ha publicado 3 poemarios, y un ensayo sobre las poesías de Catulo. Actualmente forma parte del equipo de redacción y producción del suplemento GLTB SOY de Página 12.

Comienza el miércoles 1 de noviembre (Duración: 6 encuentros de 1.30 cada uno aprox)

Todos los miércoles a las 19 hs.

En Librería Fedro

Carlos Calvo 578

4300-7551

info@fedrosantelmo.com











El Recorrido:



Clase uno

Todo no se puede. Pederastia y Pedofilia en las diferentes ciudades de Grecia. Normas, leyes, y costumbres para amar a los muchachos. El Banquete de Platón.

Clase dos
El amor guerrero en Ilíada de Homero. Aquiles y Patroclo. La “verdadera” homosexualidad griega. Los heteroflexibles hoy y Secreto en la Montaña.

Clase tres y cuatro

Las mujeres griegas, tres momentos: Homero, Atenas y Esparta.

Clase cinco

Las chicas solo quiere divertirse: El amor entre mujeres en Grecia y en Roma. Safo, la insoslayable. Lesbianismo, bisexualidad y amor libre hoy.

Clase seis

Arriba, abajo, al centro y adentro: las posiciones corporales en el protocolo sexual romano. BondageSadoMasoquista: la herencia.





· Cada clase tiene una duración de 2 horas y es una clase debate .

· Los textos teóricos y los literarios serán comentados y trabajados en clase a partir de diferentes enfoques, priorizando el sociológico y el literario.

· No es necesario tener ningún conocimiento previo. El curso es de divulgación de la literatura grecolatina en su forma literaria.

· El arancel total del curso es de $150 por las 6 clases.



Informes: 4383 1321

silvestrileonor@yahoo.com.ar

http://todonuevobajoelsol.blogspot.com





Bibliografía (no citada en el itinerario)



La homosexualidad en la mitología griega de Bernard Sergent

Según Natura, la bisexualidad en el mundo antiguo de Eva Cantarella

Mujeres romanas de Tacita a Sulpicia de Eva Cantarella

Las experiencias de Tiresias de Nicole Loraux

El sexo y es espanto de Pascal Quignard

Homero, Ilíada de María Cecilia Colombani

Hesíodo, Teogonía de María Cecilia Colombani

La imagen del sexo en la antigüedad Comp. Sebastián Celestino Pérez

Women in Ancient Greece de Sue Blundell

Las coacciones del deseo de John Winkler

jueves, 18 de septiembre de 2008

Mitos Trans


Cuenta Homero que Afrodita -Venus para los romanos-, diosa del amor, solía engañar a su marido, el dios cojo y herrero, Hefaistos, con el fornido dios de la guerra, Ares. Hefaistos, alertado por Apolo delator de la situación y cansado ya de los engaños, que, sea dicho de paso, no se limitaban solo a un tórrido romance con Ares, atrapó a su esposa in fraganti, desnuda junto a su amante con una red mágica y los exhibió en su pudor frente a todos los Olímpicos. Al ver la belleza y la perfección de ambos cuerpos trenzados en tensión contrapuesta no pudieron sino ruborizarse en un episodio que la antigüedad conoce como “La sonrisa de los dioses”. De esta unión nacieron tres vástagos: Phóbos y Deimos (el miedo y el terror, respectivamente, compañeros de su padre en el campo de batalla), y Harmonía, (como Heráclito testimonia “todas las cosas son una, al divergir convergen, (h)armonía propia del tender en direcciones opuestas, como el arco y la lira”). Entre los que con placer espiaron la cópula divina se encontraba Hermes, que exclamó que no le molestaría ser sorprendido en la posición de Ares con tal de compartir el lecho con Afrodita. La claridad en el deseo a veces entraña buenos resultados, y Hermes obtuvo su premio de la diosa amiga de las sonrisas. De esa otra unión, nació un muchacho tan hermoso como la belleza de sus padres, y en honor a ellos fue llamado Hermafrodito. A la edad de 15 años, se encontraba vagando él en una laguna en la región de Licia. Allí, una ninfa de río, Sálmacis, la única desobediente a las órdenes de la diosa virgen Artemis, no caza ni corre ni practica con su arco, como las otras náyades. Lo único que le place es peinarse la larga cabellera, y contemplarse, hermosa, en sus propias aguas. Sálmasis vio al joven Hemafrodito, atraído por el frescor de la laguna, y deseó poseerlo inmediatamente, con la misma voracidad con la que solo los varones suelen desear en la mitología grecolatina. Pero el muchacho, que ignoraba qué era el amor, la rechazó, y amenazó con abandonar el sitio si ella no se retiraba. Sálmacis, astuta, retrocede y se esconde para observarlo de entre los arbustos como una voyeur. Él, cual una suerte de Coca Sarli de la antigüedad, creyéndose tontamente solo, y cautivado por la tibieza de las aguas, se libera de toda ropa y entra a la laguna. Sálmacis arde apasionada porque ha vencido, Hermafrodito se metió en su elemento. Ella lo abraza enloquecida y aunque él intenta, en vano, zafarse, Sálmacis suplica a los dioses “que ningún día se separe de mí”. Los dos cuerpos se funden literalmente en uno, del cual no podrá decirse nunca más si es varón o es mujer. Ha nacido un ser dotado de una naturaleza doble, de una hermosura sin igual, que porta ambos sexos, para la antigüedad clásica, un ser bisexual, un “hermafrodita”.
No es éste el único cambio de sexo. Tiresias, uno de los testimonios místicos y autobiográficos más descarnados del amor entre varones, de Marcel Jouhandeau, reproduce el diálogo con su amante Richard en el momento de la penetración: “Es un dolor agradable, ¿soy el primero en dártelo a conocer? Recíbelo como si te dotara, por arte de mi varita mágica, de un segundo sexo.” Tiresias, el famoso adivino hijo de la ninfa Cariclo, que les vaticina tanto a Edipo como a los padres de Narciso el futuro penoso de ambos. Pero su poder para la adivinación no es natural, sino un don compensatorio. Una vez, quizás por aburrimiento, Tiresias vio a dos serpientes unidas en cópula y las hirió golpeándolas con un palo para separarlas. Como resultado de la intervención, y sin ninguna lógica o solución de continuidad, cosa común en los mitos, Tiresias quedó convertido en mujer. 7 años más tarde, inductivamente volvió a repetir el experimento, y al ver a dos serpientes en la misma posición, las golpeó, retornando así a su sexo de partida. Pero su aventura de cambio de sexo de ida y de vuelta le valió fama y renombre... Zeus, dios máximo de los Olímpicos, intentaba justificar frente a su hermana-esposa, Hera, sus infidelidades, señalando que las mujeres gozan más en la relación sexual. Por supuesto, Hera no estaba convencida, y decidieron consultar a un especialista a, alguien que hubiera tenido ambas experiencias y por ende pudiera dirimir la cuestión. ¿Quién goza más? Tiresias, sin un atisbo de duda, falló a favor de Zeus: él ciertamente podía afirmar que las mujeres gozaban más, lo había vivido. Enfurecida Hera decidió cegarlo de manera permanente, y Zeus lo compensó con el don de la adivinación (que en otras tradiciones míticas, como el Himno creado por el poeta alejandrino Calímaco, es producto de ver desnuda a Palas Atenea). Psiquis y subjetividad únicas la de Tiresias, que transcendió los límites de ambos cuerpos.
Tampoco él es el único: Ifis descendiente de Ligdo y Teletusa, una familia pobre de la isla de Creta, aunque se trate de un mito con fuertes influencias egipcias. Ligdo le había ordenado a su esposa que si paría una niña, se la mataría porque no estaban en condiciones de alimentar la inútil boca de una hembra. Pronta a dar a luz, a Teletusa se le apareció la diosa Isis, para los griegos identificada con la Luna, Selene, junto a todo su séquito: Bubastis, la diosa cabeza de gata; Anubis, el dios cabeza de perro; Apis, toro negro con una mancha blanca en la frente; el dios halcón Horus, representando en esta aparición como un niño con un dedo en la boca que pide guardar silencio; y Osiris, marido de Isis, desmembrado por su propio hermano, Set, y vuelto a la vida y rearmado por su esposa. Mandó la diosa a que criara a la criatura cualquiera fuera el sexo, ella estaría allí ayudando. Teletusa obedeció, una vez más, y cuando alumbró a una hembra, mintió. El padre le llamó Ifis, como su propio padre, y Teletusa se alegró de un nombre unisex. Ifis fue criado y educado, como un niño, y a los 13 años, lo prometen como marido de la rubia Iante, con quien compartía la edad, la belleza, y el sexo biológico, aunque esto era un secreto. Ifis y Iante se amaban ya, y todo hubiera sido motivo de infinita felicidad sino fuera por esos pequeños detalles insalvables para la antigüedad. En un sincero rapto que muestra las tensiones con el homoerotismo en la antigüedad, Ifis se lamenta interiormente, se siente un monstruo: “Ni el amor de una vaca abrasa a una vaca ni el de las yeguas a las yeguas…ninguna hembra se arrebata por el deseo a otra hembra.” Incluso llega a pensar que su amor hacia Iante es aun peor que el de la reina de Creta, Pasífae, en su disfraz de vaca, creado por el ártifex Dédalo, para que pueda copular con un magnífico toro, y luego concebir al Minotauro encerrado en el laberinto: “…la hija del Sol amó a un toro, ciertamente una hembra a un macho, mi amor es más insano que aquel…busca (Ifis) lo que es lícito amar y ama lo que debes como mujer.” Desesperada su madre Teletusa aplaza la boda aludiendo malas visiones, o fingiendo enfermedades, hasta que se le agotan las excusas. Ya casi perdida toda esperanza, acuden al altar de Isis y suplican la ayuda prometida por la diosa. Al salir del templo, la transformación se produce, e Ifis convertido en varón alarga el paso, aumenten sus fuerzas, y la expresión de su rostro se endurece definitivamente. Ifis transformado deja entonces un ex voto para la diosa que le asistió “Paga un joven los dones que siendo mujer había prometido Ifis”.
Si seguimos leyendo las versiones de Ovidio, Venus, la diosa del amor, Juno, la diosa del matrimonio, e Himeneo que preside el cortejo nupcial, fueron de la boda de Ifis y Iante, a otra que tuvo realmente un final trágico: Orfeo y Eurídice. Al breve tiempo de estar casados, muere Eurídice porque pisa una serpiente venenosa. Orfeo no se resigna a perderla y baja al Hades, la morada de los muertos, a pedir que le devuelvan a su amada, con su canto poético-mágico y su lira (que para algo sirva ser el poeta lírico por antonomasia, capaz de conmover a las piedras, que para algo sea útil el carmen - poema, en latín, tanto como encantamiento, hechizo o canción- . La diosa del inframundo, Perséfone, que también sabe de desgracias y pérdidas, se apiada de él y se la devuelve con una sola condición: “no mires atrás hasta salir”. El final, creación latina, quizás por influencia con el relato de Lot en Sodoma cuya esposa es convertida en estatua de sal por haber mirado atrás, es conocido por todos: Orfeo, tomado por un rapto de locura, y desesperado, mira atrás, perdiéndola dos veces. Durante 7 días deja de comer pero su canto finalmente retorna; se allegan hasta donde se encuentra penando los elementos naturales, las plantas, y los árboles, todos de connotación homoerótica, como el ciprés, que remite a Cipariso, amado por el dios Febo, que mató, por error de un lanzazo a su ciervo favorito, y pidió, a pesar de las suplicas de su dios amante, morir. Orfeo canta y canta a los jóvenes amados por los dioses, entre ellos el enamorado de Zeus, a quien no solo atraían las mujeres, Ganimedes, de la tierra Frigia, la misma de Atis, el eunuco pasivo y afeminado, sacerdote de Cibeles. Y también canta Orfeo a Jacinto, otro de los amores de Apolo y asesinado, por error. Pero Orfeo incluso se lo recuerda gracias a otro hecho más maravilloso: tras la pérdida de Eurídice, nunca más deseó tener contacto con otra mujer, siendo él, según Ovidio, el creador del amor entre varones, lo que le vale la muerte por descuartizamiento a manos de las despechadas mujeres de Tracia.
Amor improbus omnia vincit. El amor inmoderado todo lo vence en la palabra del mythos que todavía nos habla a través de los antiguos textos. Cuerpos y amores que se fueron transformando de una sexualidad a otra, de una expresión de género a una distinta en trance de placer, es decir de política.

Metamorfosis Ovidio (Cátedra)
Diccionario de Mitología Griega y Romana, Pierre Grimal (Paidos)
Según Natura, la bisexualidad en el mundo antiguo, Eva Cantarella (Akal)
Las experiencias de Tiresias Nicole Loreaux (Biblos)

jueves, 4 de septiembre de 2008

Taller de (homo)-sexualidades en el mundo antiguo



ojo que el afiche corresponde a otro taller pero ya pondre el de este
Taller sobre (Homo)-sexualidades en el mundo antiguo.
Del mito a la construcción de la realidad

Coordinadora: Leonor Silvestri

La opinión vulgar sobre Grecia y Roma y la administración de sus sexualidades suele pendular entre una férrea disciplina prusiana hacia una eterna bacanal orgiástica donde los niños eran el plato principal, siempre confundiendo Grecia con Atenas y el Imperio Romano con Nerón. Ni tan tan ni muy muy. Este taller se propone deconstuir los mitos que rondan el imaginario de las sexualidades en diferentes momentos históricos de ambas culturas para hincar el diente en los debates actuales sobre las sexualidades y las expresiones de género contemporánea con sólido conocimiento de causa.

El Recorrido:

1) Todo no se puede. Pederastia y Pedofilia en las diferentes ciudades de Grecia. Normas, leyes, y costumbres para amar a los muchachos. El Banquete de Platón.
2)El amor guerrero en Ilíada de Homero. Aquiles y Patroclo.
3)Quien golpea recibe golpes. Súper varón, feminidad, y heridas de macho. El modelo de Hércules.
4)Las griegas, dos momentos: Homero y Esparta.
5)Coerción y estafa. Hechizo griegos amatorios
5)Libertad vs Libertinaje. El gran mito de la promiscuidad romana y sus leyes sobre homosexualidad y adulterio. Catulo, Tibulo, Sulpicia.
6)Las chicas solo quiere divertirse : El amor entre mujeres en Grecia y en Roma. Safo, la insoslayable.
7)El asco sucede al acto de Venus. El erotismo romano y las ruinas pompeyanas.
8)Tácita Muda diosa femenina. ¿Existió el matriarcado? De Bachofen a Gimbutas.
9) Addenda: Palabra, poder, verdad. Hesíodo y Teogonía.


• Cada eje será abordado en 2 clases de 1.5 h cada una (aprox.).
• Los textos teóricos y los literarios serán comentados y trabajados en clase a partir de diferentes enfoques, priorizando el sociológico y el literario.
• No es necesario tener ningún conocimiento previo. El curso es de divulgación de la literatura grecolatina en su forma literaria.
• El arancel del curso es de $ 65 por mes.

Informes: 4383 1321
silvestrileonor@yahoo.com.ar
http://todonuevobajoelsol.blogspot.com
Todos los sábados 14:30 hs en adelante…en Librería El Gualeguay- Pachecho 2251 (y Olazábal) - Villa Urquiza- Capital Federal
Arrancamos en sábado 11 de Octubre

Bibliografía (no citada en el itinerario)
Metamorfosis de Ovidio
La homosexualidad en la mitología griega de Bernard Sergent
Según Natura, la bisexualidad en el mundo antiguo de Eva Cantarella
Mueres romanas de Tacita a Sulpicia de Eva Cantarella
Las experiencias de Tiresias de Nicole Loraux
El sexo y es espanto de Pascal Quignard
Homero, Ilíada de María Cecilia Colombani
Hesíodo, Teogonía de María Cecilia Colombani
La imagen del sexo en la antigüedad Comp. Sebastián Celestino Pérez
Women in Ancient Greece de Sue Blundell
Las coacciones del deseo de John Winkle

jueves, 14 de agosto de 2008

Taller de Lectura de Poesia


Placer con P de Poema

Taller de lectura creativa de Poesía Contemporánea Argentina


Por Leonor Silvestri.

silvestrileonor@yahoo.com.ar



La poesía, todos la escribimos, pero ¿quién la lee? ¿quién la comprende? Leer poesía, la de hoy, la que se está escribiendo ahora, la que circula en los encuentros de lecturas, la de los poetas vivos (y los no se fueron hace tanto), entenderla plenamente, gozarla, interpretarla. Convertirnos en lectores y lectoras creativos, profundos, agudos y activos. Superar el miedo que producen los versos, superar la etapa del deslumbramiento y avanzar hacia los textos, sus ritmos, sus cadencias, y sus recursos en grupo de interpretació n distendido, donde prime el disfrute pero que de cuenta del aparato crítico necesario para acceder al poema, sus misterios y sus especificidades. Partir de la idea de que el significado de la obra de arte se completa en la instancia de la recepción, para devenir lectores que terminan de escribir la obra en un diálogo y un debate con el poema.



Nos encontraremos una vez por semana y leeremos no menos de un poema de un poeta contemporáneo argentino que a su vez nos lleve a leer todas las referencias y textos necesarios de otros poetas de otras regiones, y si fuera necesario crítica literaria.

Partiendo del texto veremos los recursos con los que se arma el poema, sus trucos , sus afinidades, las escuelas, los grupos… Que la poesía circule por fuera del microcosmos poetil, que se encuentre felizmente con sus lectores…

Un taller para toda aquella persona que le guste el ritmo de la poesía, que quiera conocer a los y las poetas de hoy (y de ayer), de aquí (y su diálogo con los de otros lados) y que guste del trabajo de comprensión y lectura activa de un texto en grupo.



Breve Itinerario Poético de autores

Gelman, Bellesi, Rosemberg, Carrera, Thenon, Orozco, Pizarnik, Belloc, Freidemberg, Lamborghini, Perlongher, Viel Temperley, Girondo, Noy, Gianuzzi, Juan L. Ortiz, Gruss, Bignozzi, Bossi, Juan José Hernández, Paula Jiménez, Reynaldo Jiménez, Cella, Arijón, Nachón, Méndez, Rubio, Gambarotta, Wittner, Riera, Durand, Borges, De Ruschi, Genovese, Desiderio, Darío Rojo, Gabriela Franco, García Carril, Mileo, Mattoni, Aulicino, Fondebrider, De Napoli, María Moreno, Maresca, Fernanda Laguna, Pavón, Viola Fisher, Fabián Casas, Norah Lange, Aldo Oliva, Enrique Banchs, Paulina Vinderman, Vignoli, Prieto, Yasán, Muxica, Sylvester, Miguel Ángel Bustos, Colombo, Gabriela Bejerman, Llach, Mallol, Cassara, Fijman, Dipasquale, Viegas, Medrano, Prado, Bustriazo, Olivari, Liliana Ponce, Edwards, etc

También habrá espacio para que quienes asistan al taller sugieran poemas y textos de otros autores



La cita es en La Librería El Gualeguay, Jueves de 18:30 a 20:00. Arranca el Jueves 4 de SEPTIEMBRE.

El Gualeguay Libros: Pacheco 2251 - Villa Urquiza - Capital Federal - Tel 4524 3680


El arancel: $60.

Los materiales estarán a disposición de quienes asistan al taller.

Informes e inscripción: silvestrileonor@yahoo.com. ar



Ojo, este no es un taller de escritura, es un taller de lectura porque para poder escribir poesía hay que leerla primero.



CV de la Coordinadora del Taller



Leonor Silvestri, (1976), poeta, traductora, especialista en Literatura Antigua por la Universidad de Buenos Aires.
Colabora como periodista cultural con Página 12 (Radar, Las 12 y SOY), y Revista Ñ (Clarín), y la revista 90mas10 (diseño).
Publicó el libro de ensayo Catulo, Poemas. Una introducción crítica (Santiago Arcos. 2005); y los siguientes poemarios bilingües (español -inglés) auto-traducidos: Después de vos (Ardiente Claridad. 2007. Con ilustraciones de Cristina Lacenlotti), el curso. mitología grecolatina. (en formato libro- objeto CD-rom. Voy a salir y si me hiere un rayo. 2006, con un subsidio otorgado por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires); y Nugae, Teoría de la traducción (Simurg. 2003). También, las plaquetas Sobrepoesía (Número 6), EUzine (número 7), “La pista” (para 2 Obras), “Chic*s” y “Traducciones” para Zorra Poesía, “Hacia Federico, Instrucción de Viaje”, y “Margaret Hassan” (entre otros). Forma parte de la antología Memoria del Festival Internacional de Poesía de Qutzaltenango, 2008, Animal del Monte, Guatemala; Luz y Fuerza (Milena Caserola, 2008), las antologías autogestionadas Felicidades También (2006), del taller de Diana Bellesi de la Casa de la Poesía de Buenos Aires; y de la publicación de la 1ª Feria del Libro Independiente (FLIA-2006). Forma parte del CD Poetas del Rock del sello Veneno Discos de próxima aparición.
Dirigió los 12 tomos de ensayos sobre literatura antigua para Santiago Arcos Editores/Traductores.
Tradujó al español y compusó una versión de “I’ll be back” del The Beatles para ÚBIKA junto a Julietta Monson publicado en el EP En el Fondo del Mar. Versiones al español de poemas de Denise Levertov, Safo, Catulo y Sulpicia han sido publicados en Revista El Jabalí y Debate, entre otros.
Participó, entre 2004 y 2005, por concurso, de las clínicas de poesía dictadas en el Centro Cultural Ricardo Rojas (UBA) y la Casa de la Poesía de la Ciudad de Buenos Aires con las siguientes personas: Diana Bellesi, Javier Adúriz, María del Carmen Colombo y Andi Nachón.
Tomó clases de escritura creativa en inglés durante el 2006 con el poeta irlandés Kevin Higgings en el Galway Arts Centre, Irlanda, donde residió durante la primera mitad del 2007, y donde ha estudiado previamente en otras dos oportunidades.
Se dedicó a la Gestión Cultural durante 5 años. Coordinó y organizó la sección de literatura y de los eventos literarios (Brandon Gay Lee) de la ONG "Brandon Gay Day", los ciclos de lectura itinerantes Aullidos, Lo dejo a tu Criterio y Free Winona. Colaboró en la edición de varios festivales Belladona y eventos en el Centro Cultural Ricardo Rojas y Centro Cultural de la Cooperación, entre otros.
Su instalación visual-poesía sonora “Media Clase” fue presentado en el Centro Cultural de España en Córdoba junto a la revista Ácido Surtido, donde también ha participado. Formó parte de Transamérica, encuentro entre artistas, docentes y activistas americanos, coordinador por Francisco Nájera y Paula Viturro, en el Centro Cultural de España en Buenos Aires.
Participó en el Festival Internacional de Rosario (2006), y en el Cuarto Festival Internacional de Poesía de Quetzaltenango, Animal del Monte, en Guatemala; y en el V Encuentro Internacional de Poetas “El Turno del Ofendido”, en El Salvador, ambos en 2008.
Como divulgadora de la poesía grecolatina y activista de género brindó talleres, conferencias, y cursos para CC Ricardo Rojas, Casa de la Poesía Evaristo Carriego, Universidad Nacional del Nordeste, Sociedad Argentina de Sexualidad Humana, ATEM, UCES, Casa de la Poesía de Buenos Aires Evaristo Carriego, Centro Cultural de la Cooperación, Federación Libertaria Argentina, entre otras organizaciones. Ha publicado artículos de investigación, periodísticos, de opinión, reseñas y traducciones en diversos medios académicos nacionales e internacionales.
Fue adscripta a una de las cátedras de Latín de dicha universidad y miembro de un proyecto de investigación Ubacyt F034-2000-2004 dentro de cuyo marco desarrolló su trabajo sobre teoría de la traducción e intertextualidad a partir del modelo autobiográfico de las poesías de Catulo. Participó en diversos proyectos orientados a la traducción de obras en prosa y poesía, dirigidos por catedráticas del área de Letras Clásicas de dicha universidad. Abandonó la carrera académica para dedicarse full-time al activismo y a la poesía.
Actualmente prepara la compilación de poetas irlandesas contemporáneas para Bajo La Luna Editores, con un subsidio a la traducción del Irish Literature Exchange. Prepara una obra de teatro sobre Antígona, Clitemnestra y Medea con el grupo de teatro Moiras. Y ensaya su performance poética/visual Trans(generidad) con Daniel Bazán Lazarte.

sábado, 9 de agosto de 2008

Transamerica- Posmodernidad


Transamérica, confrontando las porosas fronteras de la posmodernidad del 30/10 1/11 2007. Charla con artistas, escritores y activistas latinoamericanos en el CCEBA (Lohana Berkins, Kingston González, Mauro Cabral, Marcos Luczkow, Andrés Ramírez, Ana Sierra, Tatiana Kleyn, Marlene Wayar, Fracisco Nájera y Lidia Blanco).

A finales del mes de Octubre y principios de Noviembre, el Centro Cultural de España en Buenos Aires planteó una mesa donde artistas, poetas, docentes, y activistas de género de Latinoamérica se reunieran para dar cuenta de las experiencias diversas ante el derrumbe de lo que el sentido común llama Occidente, para, colectivamente, redefinir deseos, sexos, culturas. Al término de las 4 jornadas, mantuvimos una charla conjunta que intenta responder al interrogante de qué y para qué es la posmodernidad.
Como fenómeno que se expresa en todas las expresiones actuales, la posmodernidad se inicia en arquitectura y de allí deriva a los estudios culturales que abordaban el tema de la industria cultural. Sin embargo, éste es un fenómeno que ha tenido mala prensa. En el campo intelectual latinoamericano, en general, los y las artistas niegan ser parte de la posmodernidad por sus connotaciones reaccionarias con el fin de la historia, tal como lo entendió Francis Fukuyama, las ideas del fin del humanismo, o crisis de grandes relatos que den cuenta y expliquen y resuelvan, de manera científica, el mundo y el devenir hacia el progreso. Así entendida, verdaderamente no dan ganas de pertenecer(le).
Sin embargo, si la posmodernidad es una parte de la línea tiempo que ocurre después de la modernidad, entonces es una parte de la historia misma. Por eso, primeramente no cabe suponer un sentido común que se le pueda adjudicar al término como simple re-estructuración económica de las artes que se mueven bajo la estética del valor de número de ventas de los países desarrollados, especialmente porque el término adquiere definiciones diversas entre estos países y otras latitudes como ser África, Asia, o Latinoamérica, donde la historicidad ha sido expropiada a ciertas identidades de género, que aún están tratando de historizarla. Por eso, ¿dónde se sitúa el arte en este contexto cuándo no todos sus productores han transitado la modernidad?
Quizás una clave supone considerar una diferencia entre posmodernidad y postmodernismo, siendo éste último una potencialidad estética, una herramienta cultural, hasta incluso un arma. Desde una perspectiva postestructuralista, el postmodernismo como tendencia artística produjo discursos de liberación y cuestionamiento de la visión iluminista y positivista totalitarias, para convertirse en un conocimiento en constante construcción colectiva, sin verdades absolutas, que no por eso debe ser entendido como un relativismo in extremis, sino como contra-narrativa que denuncia cómo el conocimiento genera ignorancia, y como la supuesta ignorancia porta saberes y disfrute. También habilita la gestión de espacios a las literaturas y artes de los márgenes, mediante el cuestionamiento de los discursos hegemónicos impuestos, que otrora podían definir unívocamente qué cosa era arte y qué no sin un atisbo de duda, incluso entre las expresiones emergentes que se proponían desmarcarse, sin llegar a lograrlo. En cambio, las voces del postmodernismo, en y desde las resquebrajaduras, empiezan a expresarse incluso sin articulación, tentativamente, sin la certeza absolutista de saber, a ciencia cierta, qué dicen, mientras los géneros estallan como tales y aparecen hibridaciones textuales resistentes: novelas que parecen poesía, combinación de géneros, relaciones entre plástica y literatura, música y poesía, sin siquiera reclamar un “nuevo arte”, sino más bien un modo de vivir. Aunque, tal como rápidamente se advierte, el postmodernismo tampoco es per se y a priori un fenómeno deseable en sí, porque puede ser producto manifiesto de la pobreza, el ensimismamiento y el aburrimiento de la hegemonía que se permite mirar lo que hacen los otros, cuando, hastiada de su sociedad de consumo y en busca de experiencias nuevas, se da el lujo de dejarse penetrar por otras subjetividades alternas. Más aún, puesto que los registros del arte y la literatura todavía han sido configurados en y por la modernidad, aunque estas voces hablen sin necesidad de abandonar sus espacios y regiones propios de expresión, bajo su propia lógica e iniciativa discursiva, no significa que las estemos escuchando.
Lo cierto es que la identidad del artista ha abandonado el mesianismo que precipitó a varios de sus intelectuales orgánicos al vacío, literalmente, tanto desde el liberalismo como desde el socialismo. Y escribir, hoy más que nunca, en un contexto específico, sin tiempo y donde persiste el hambre, es desestabilizar, el lenguaje y las realidades construidas mediante el lenguaje, y crear mundos estético-políticos que cuestionen las formas de decir y entender el mundo y fomenten la organización desde la interpelación permanente de todo lo establecido. Los y las artistas emergen y exhiben no sólo las miserias, sino también las complicidades que ellos mismos tienen, junto a la sociedad toda, en el mecanismo de reproducción de muerte. Como manera de concebirse, el arte posmodernista cuenta con la posibilidad de liquidar la hegemonía que se porta consigo, para incluso plantearse desde el resentimiento y el dolor y manifiestar el compromiso con la lucidez para mirar alrededor que redunda necesariamente en un deseable inconformismo.
Mientras la posmodernidad es un registro de funcionamiento como moneda de cambio de economías discursivas incluso contradictorias (por ejemplo, en el agón político “posmoderno” es sinónimo de “falta de compromiso”, mientras que cuando alguien se llama a si mismo “posmoderno” intenta calificarse como libre frente a las grandes narrativas) que acepta el devenir liberal con una nueva mística; el postmodernismo como corriente estética problematiza certezas, empuja los propios límites, para interpelar las moralidades hegemónicas y no acomodarse en la normalidad. La postmodernidad como mero discurso reconstructivo de la muerte de la razón iluminista nos lleva a creer que las cosas sólo son modificables en términos de reivindicación, resarcimiento y reconciliación. El postmodernismo, como horizonte de expectativa deseable y deseante, como proyecto que socava el poder y la razón iluminista, desacraliza géneros y esencias, que se tornan conceptos huecos rellenados ad hoc con nuestras necesidades de lucha concreta. Por fin, los padres se han ido, estamos solos; y ya no importan ni el respeto ni la aceptación si con ellos algo de nuestra dignidad individual se pierde en el camino.

Textos de consulta
Las estructuras históricas. Frantisek W. Galan
La cultura en plural. Michel de Certau
La guerra de las imágenes. Serge Gruzinski
Culturas Híbridas. Nestor García Canclini
Tiempo Presente. Beatriz Sarlo
La Posmodernidad. Fedric Jamenson

martes, 10 de junio de 2008

Selección de el curso.mitología grecolatina de Leonor Silvestri



ed. Voy a Salir y si me hiere un rayo.2006

Thisbe

Me contentaré con escribir
por las grietas
que otros poetas
Grandes
mucho más grandes que Yo
me han dejado.
Por las grietas
las fisuras incompletas
como Thisbe
de los cimientos de esta casa que se derrumba
sobre las sobras no queridas
por otros poetas
las migajas del banquete
de este cielo incandescente
de este sonido oculto
escondida de los padres
a media noche
un cielo de dioses
bóveda de héroes
otra vez
pero Diferente.











Andrómaca

Se levantará tu mirada
en el instante de tu muerte
del otro lado de la muralla de la ciudad fortificada
como la mano de un ahogado del futuro naufragio de Eneas

Tus miradas por todas partes así surgirán

Yo, tu mujer, seré el testigo ciego y mudo
porque soy mujer
de tu cruel y merecida muerte

¿Qué sabemos nosotras del morir y del guerrear?
Del telar y de la rueca, de eso, se supone,
Sí, sabemos.

Quizás
ya no habrá tiempo
para que hablemos, una vez más
para que te convenza de
que he sido una buena mujer
que he sido sólo tuya, tuya más que esta tierra
que es sólo eso
para que te muestre a nuestro hijo
que es más tuyo que de nadie
para que te conmuevas
que me debés, porque te he sido fértil
y te he gozado las Diosas saben cuánto
cuando me tomabas.

Nada perdura en esta tierra.
Ni el amor.
Ni nosotros.
Ni nuestra estirpe.
Ni esta ciudad.

Como una mano
mi corazón se encierra.
Qué no me vean llorar
desde abajo los enemigos.
Ya habrá lugar para que yo lloré
como la mujer de Ayax
sobre lo que me dejen de tu cuerpo ultrajado
mientras lo limpio con el agua tibia
como siempre he hecho
en la hora de tus últimas exequias

Si me preguntan
mentiré
diré que no te he amado.
Todo será inútil.
Igual me llevarán
descalza atado el cuello y las manos
como una perra esclava.
Seré botín y alimento de otros hombres
seré sirvienta, de esos, otros.

A vos y a mí la Moira nos espera,
pronto, pronto, pronto.
Pero lo que yo sentí en el momento de tu abrazo,
necio Héctor, eso, que es sólo mío,
no se lo llevarán ellos.



























Ayax



Si yo tuviera amante las palabras de Orfeo
podría convencerte que no te quites la vida.

Oh gloria, triste gloria asesina.
¿A quién le importa, guerrero?
Soy mujer, no me pidas que entienda eso.

No te vayas.
No me dejes sola.
A mí, que volveré a ser lo que era
una esclava, una extranjera en tierra extraña.

Piensa, Ayax, piensa, que no hay tiempo.

Serás grande, el más grande
aun si permaneces vivo aquí conmigo
que muerto ahí abajo.









Héctor


Tanto soñé con esto que pierde su realidad.
El tiempo para alcanzar tu cuerpo vivo
y besarlo mientras lo aniquilo.

En esta danza de guerra
ahogar en esa, tu boca, los gritos
alaridos de mujer que lanzarás,
aunque sos ése, el gran guerrero de Troya,
el poeta ciego nos recuerda
“El pudor estoico no había sido aún inventado”
y gritarás, te lo prometo.
Recordar así mi voz amada del que te me llevaste,
Héctor.

Tanto soñé con esto que mis manos
habituadas a estrangular el aire
ahora rendido delante de mí
no saben qué hacer.

Tanto soñé con esto,
que no podré salir de este instante
ahora que lo he conseguido.
Sobre el carro daré mil vueltas con tu cuerpo atado.
No comeré, no beberé por siete días,
como el vate tras la pérdida de su musa ninfa.

No entraré en razones.
Me negaré a todo más que a matarte
a reventar ese cuerpo nefando
que se llevó lo que era mío.

Pareceré vivo, pero hace rato
que me has matado, Héctor,
antes, quizás, de este momento
en el que te entregaré a la sucia muerte.

Tanto soñé con esto, tanto lloré y me tendí al lado de él
que sin mí ya se ha ido,
un recuerdo, una sombra
que ya nada me resta.

Sino,
hacerte fantasma,
que otros te adoren,
te echen en falta,
que se paseen tristemente
noches enteras con sus días
por los espacios deshabitados
que dejaré sin tu vida.








Patroclo

Como una mano que eriza sus falanges buscando el cielo con sus yemas
se cae tu espada,
Patroclo.

Como una mano que se crispa en el mismisimo instante de la Moira
se extiende tu mirada que se corta como el hilo.

Querido, amigo,
ahora sin vos
Yo.

Una voz en el campo de batalla
que grita.
Y yo.
Y yo qué puedo hacer.

Los poetas ya han escrito sobre esto:
El sudor y el aliento de los caballos al galope.
El polvo levantándose.
La sangre y el olor a muerte por doquier.
Ya las malas traducciones han cantado mi futura venganza,
mi desmesura, siempre lo mismo:
siete días y sus noches flagelando el cuerpo muerto de tu asesino, Patroclo.

Pero
no han mencionado
la pena extraordinaria.
Ahora sin vos
Amigo, Patroclo, Yo.

No han mencionado
el vino escanciado, la fiesta al frescor y
el calor del verano seco.
La pasión de los cuerpos guerreros
y las esclavas
y nosotros
amándolas, amándonos.

Ahora sin vos
Yo
Sin tu mano firme sobre mi cuello
Sin tu voz ardiente
Susurrante
como un niño egipcio, esclavo, sin su Alejandro,
Ay, Patroclo, qué haré yo.

















Pentesilea

Demasiado buena para ser mujer
Demasiado hábil
Demasiado diestra
Ay, Demasiado Demasiado.

Ese arco
Esa flecha
que se clava
que se clava bien adentro
Mío
en el momento de tu muerte,
Pentesilea.

Debo matarte para que no te mueras.
Debo matarte para poder hacerte mía.
¿Acaso querrías de otra forma compartir conmigo tu cuerpo de guerrera virginal?
Lo lamento, Pentesilea:
La épica no escribe de mujeres que aman a mujeres.

Te veo caer
como una pluma
liviana tu gracia de golondrina
Herida
Moribunda
Agonizante.

Aun así te resistirás
como el león Penélope sitiado por los pretendientes.
Tendré que tomarte por la fuerza
como se toma todo en la guerra
como se toma a las mujeres.

¿No lo sabés acaso, Pentesilea?:
Serás mía
aunque deba matarte.















Aquiles


Se vino abajo en medio del polvo.

Aquiles, salvaje estrella en plena noche
luz más hermosa que la belleza misma.

Y vos, Héctor, contraído como un cóndor
se cierne tu cuerpo todo
blandiendo punzante espada.

Si la historia fuera otra,
todos queríamos que ganes vos, Héctor.

Dirigiendo a tu rostro los mis ojos
ya te voy conociendo.
Somos hermosos y somos varones
roca y encina
sobre las que el muchacho y la muchacha
conversan.

Te envuelve la muerte te envuelve
fuego lento, suave vuelo, eterna juventud
Divino
Pecado
Matáme suavemente.



Odisea

Aunque me acueste con todos
pretendientes glotones
sé que volverás

Esperás mi regreso
Vendrás a mí, lo siento
Vendrás por mí, lo siento
vendrás vendrás vendrás

Aunque me acueste con todas
diosas, nenas, hechiceras
sé que volverás

Esperás mi regreso
Vendrás a mí, lo siento
Vendrás por mí, lo siento
vendrás vendrás vendrás

Al fin,
lloró el anhelo súbito
el cuerpo, un sol,
nadador exhausto
ansía náufraga de tierra bañada
se regocijó la mirada
los brazos en torno apretados
para siempre.

PEREAT QUI NESCIT AMARE DISTANTI

Perezcan los que no saben amar a la distancia








Las Madres

Medea y Clitemnestra
toman el té
hablan de sus hijos
más amados que la propia vida
de sus familias y de sus vecinos.
De sus maridos hablan, sí también.
Mostraron la herida
luego los tuvieron
¿Nos olvidarán?
NO NUNCA NOS OLVIDARÁS.






Anactoria

Unos jinetes
Unos caballos
Unos ejércitos
Algunos otros
Yo en cambio
Yo
Alguien está enamorada
Corazón corazón
Pájaro enjaulado


El amor es un oxímoron
Estalla en silencio
Lengua muda
Cortada en el suelo
Aún palpita

sábado, 7 de junio de 2008

La isla de la fantasía


Viernes, 9 de Mayo de 2008

SON


Algunos habitantes de la Isla de Lesbos elevaron su
indignación a la Corte Suprema griega: como auténticos lesbianos/as de este planeta, quieren prohibir el asqueroso uso de su gentil gentilicio...





Por Leonor Silvestri

¿Cómo se llamaría a una mujer que vive en la Isla de Lesbos cualquiera sea su preferencia sexual? ¿Y a una que mantiene relaciones sexuales y afectivas con otras mujeres, pero que vive en Oslo? Esta encrucijada plantearon tres isleños, dos mujeres y un varón, de la antigua cuna de la poeta Safo y llevaron hasta la Corte a un grupo de activistas Glttb por “insultar la identidad” de los habitantes de Lesbos. “Mi hermana no puede decir con la frente bien alta que es ‘lesbiana’”, declaró su vocero, Dimitris Lambrou. “Nuestro gentilicio fue usurpado por señoras que no tienen conexión geográfica con nuestra tierra.” Los demandantes, en una maniobra con tintes mediáticos lesbofóbicos un poco demodé para los tiempos L World que corren, exigen que no se pueda usar “lesbiana” excepto para hacer referencia a una isleña. Por su parte, la Comunidad Homosexual y Lesbiana Griega afirma que se trata de “una broma de mal gusto, porque no se entiende cómo esta palabra puede ser considerada un insulto, cuando desde las Naciones Unidas hasta los diccionarios utilizan para designar a las mujeres que aman a mujeres”.

Lesbos, frente a las costas de Asia Menor, es uno de los destinos de vacaciones favoritos para lesbianas, perdón, mujeres que aman a mujeres, y fue proverbialmente reconocida en la antigüedad por la belleza de sus lesbianas...

Y además, Safo no era tan lesbiana.

La antigüedad clásica la elevó al nivel de “décima Musa”. Pero lo poco que se sabe de ella viene de otros poetas que no la llegaron a conocer. Se conserva una brevísima parte de toda su producción como para hacer ninguna afirmación taxativa acerca de su sexualidad o vida. Se supone que tuvo marido e hija y que se exilió debido a las guerras civiles entre la aristocracia local a la cual pertenecía. Para quienes anhelan ver en Lesbos y Safo los vestigios de una sociedad matriarcal antecedente de un lesbianismo político y radical, sólo sea dicho que Safo les cantó principalmente a las mujeres que se iban a casar con un varón, y que la supuesta institución de mujeres que presidía se trataría de un espacio para preparar buenas esposas. Safo fue respetuosa reproductora de la sociedad de su tiempo, dividida en castas, donde los cuerpos de esclavas y esclavos pertenecían a sus dueños, las mujeres completaban su existencia con un matrimonio beneficioso para la casa familiar, que era dichoso si era fértil en descendencia, y con un modelo educativo no exento de iniciaciones con niños y niñas, para horror del pensamiento progresista contemporáneo.

Si se la desmitifica, es posible ver en lo mucho que fue borrado y en la manera errática en la que sus textos son transmitidos hasta hoy (libros de gramática, poetas que la traducen, papiros con sus poemas envolviendo momias en Egipto, pedazos de cerámicas rotas u ostraca) el deseo de los copistas posteriores de desterrar toda representación de una sexualidad entre mujeres escrita por una mujer, aunque eso en el momento histórico en el que Safo vivió no fue, per se, disruptivo, ni revolucionario, sino parte de su statu quo que la poeta supo llevar a la perfección máxima. De las ediciones en español, la única confiable con la que contamos es la de Pablo Ingberg (ed. Losada) que, respaldada por la famosa edición canónica de Page, no puede estar errada; otros intentos poéticos locales se quedan a mitad de camino entre la filología y sus reglas sin llegar a la belleza de las recreaciones de poetas como Ann Carnson, que re-escribe a Safo magistralmente.